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El «Estudio de las Monjas», una luz para el Alzheimer

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Hace unos días mi madre visitó al neurólogo. Al parecer en un año había tenido algunos avances positivos, a pesar del incuestionable y progresivo deterioro causado por el Alzheimer que padece. Desde luego fue una visita muy productiva e interesante en la que, entre otras cosas, el neurólogo me descubrió un estudio: el llamado «Estudio de las Monjas» y que es objeto de este artículo. Veamos en qué consistió este estudio y a qué conclusiones llegó.

Estudio de las Monjas_claustro convento

El «Estudio de las Monjas»: origen y objetivo

«Estudio de las Monjas» se llamó a una investigación de larga duración que desarrolló David Snowdon, un epidemiólogo y neurólogo estadounidense, en 1986, en la Universidad de Minnesota. Su objetivo era investigar los factores de riesgo y los mecanismos subyacentes de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. Además, buscó entender cómo factores como la educación, el lenguaje y el estilo de vida influyen en el riesgo de desarrollar estas enfermedades.

El trabajo de Snowdon ha sido ampliamente reconocido y ha contribuido significativamente a la comprensión de la relación entre el envejecimiento, la educación y la salud del cerebro.

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En qué consistió la investigación de Snowdon

El estudio se centró en una comunidad de monjas de clausura de la orden de las Hermanas de Notre Dame, en Minnesota, que donaron sus cerebros para la Investigación científica después de su muerte.

Durante el estudio, las monjas fueron evaluadas regularmente mediante pruebas cognitivas y físicas para detectar cualquier signo temprano de la enfermedad de Alzheimer. Además, en él se recolectaron y analizaron los escritos autobiográficos y diarios que redactaron las monjas desde su juventud hasta su vejez, para obtener información sobre sus vidas, experiencias y habilidades lingüísticas. Esto les permitió examinar cómo estos factores pueden influir en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Resultados y conclusiones del estudio

En 2001, el «Estudio de las monjas» publicó sus resultados más significativos. Los investigadores encontraron que las monjas con niveles más altos de educación y habilidades lingüísticas eran menos propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer en comparación con aquellas con niveles más bajos. Los análisis de sus escritos autobiográficos también revelaron que la complejidad del lenguaje utilizado en sus escritos estaba correlacionado positivamente con una menor incidencia de la enfermedad de Alzheimer.

Además, los investigadores encontraron que las monjas que mantuvieron una vida social activa, y una actitud positiva hacia la vida tenían menos probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en comparación con aquellas que eran más solitarias o negativas.

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Por otra parte, se destacó la importancia de las rutinas que seguían las monjas en el estudio. Ya se sabe que tener una rutina regular puede tener beneficios para la salud mental y física. Ésta ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, mejora la calidad del sueño y promueve hábitos saludables, como el ejercicio regular y la alimentación equilibrada. Y en este sentido el estilo de vida de las participantes tenía un fuerte sentido de estructura y continuidad en su vida diaria.

Estos hallazgos son importantes porque sugieren que el estilo de vida y los factores ambientales pueden tener un impacto significativo en la prevención de la enfermedad de Alzheimer. La educación y la estimulación cognitiva, así como la participación en actividades sociales y el mantenimiento de una actitud positiva, podrían ser formas efectivas de reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Claustro Convento_Estudio de las monjas

Legado de David Snowdon y el «Estudio de las Monjas»

El estudio de Snowdon ha seguido siendo una fuente de inspiración para la investigación en el campo de la demencia. A partir de estos hallazgos, los investigadores han comenzado a explorar aún más la relación entre la educación, el lenguaje, la rutina, el estilo de vida y el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.

Los últimos cambios en la vida de mi madre son fiel reflejo de las conclusiones de Snowdon. El avance en positivo de un año para acá, es innegable. Sin duda una luz inmensa para la investigación y desarrollo de una cura para esta enfermedad.

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